Este es el caso de un yorki de 5 meses con síntomas neurológicos. La analítica general sugería que habría que descartar un SPS, entre otras cosas. Sin esperar al resultado del test de ácidos biliares se realiza un estudio abdominal. En él hallamos signos que sugieren la presencia de un SPS, como renomegalia, litiasis y microhepatia.

Efectivamente, este perro tenía un SPS portocava, más concrétamente, esplenocava. Este perro lleva un tratamiento para su estabilización, a la espera de su resolución definitiva quirúrgicamente. La cirugía es muy delicada, aunque para estos casos es la alternativa más adecuada a largo plazo.